Moldeada y pintada a mano en México, esta estatua de San Judas Tadeo honra al patrono de las causas difíciles y desesperadas: el guardián de la esperanza cuando todo parece perdido.
Túnica verde detallada, acentos dorados, la flama de la fe sobre su cabeza y el medallón de Cristo en el pecho. Una pieza con alma para tu altar, un regalo de fe o una devoción que te acompaña.